Los tiempos han cambiado y la mujer moderna, al
prepararse para convertirse en una profesional o al trabajar fuera de casa, ya
no cuenta con todo el tiempo que necesitaría para aprender a coser, tejer o
bordar. Estas labores manuales, que antes formaban parte de la educación que
recibía toda mujer, han quedado totalmente relegadas con el ritmo de vida
actual. Sin embargo, desde hace algunos años, de la mano de la lana-terapia, el
tejido se ha impuesto como una alternativa natural para eliminar el estrés y
combatir la depresión.
Realizar cualquier
tipo de actividad manual repercute positivamente en el plano psicológico, ya
que estimula la imaginación y la creatividad. En el caso particular de la
lana-terapia, sentir a través de las manos la suavidad y la textura de la lana
es una sensación muy grata que influye directamente en la mente. Incluso, puede
ayudar a superar crisis personales y a reconciliarse con uno mismo. Este
aspecto puede ser muy beneficioso para encontrar la paz interior y armonizar
todo el ser.
De esta manera, mediante estas labores se pueden
superar problemas cotidianos y liberarse del estrés diario. Además, la
satisfacción y el optimismo que derivan del trabajo personal involucrado en un
proceso de creación, de hacer las cosas por uno mismo, son inmensos.
Los 10 beneficios de tejer
- Reduce los niveles de
tensión y estrés
- Colabora con la
recuperación mental y física después de una jornada laboral.
- Promueve la tranquilidad
y el buen humor.
- Aporta claridad a los
pensamientos y sentimientos.
- Ayuda a la concentración y relajación
- Despierta nuestra parte
más creativa.
- Fortalece lazos sociales.
- Favorece la comunicación.
- Da satisfacción. Mejora la autoestima.
- Ayuda a superar problemas
de motricidad.